Ingeniero Renato Vega Alvarado

Ingeniero Renato Vega Alvarado

(1993-1998)

 

No ha existido en Sinaloa gobernante alguno que haya alcanzado el poder por la gracia divina o por un golpe fortuito de la suerte.

 

Todos, absolutamente todos, han tenido que encumbrarse a base de esfuerzo y tenacidad, trabajando intensamente, de día y de noche, en la talacha política.

 

Renato Vega Alvarado es uno de esos hombres tenaces y porfiados que nunca perdió la fe y la esperanza de gobernar a Sinaloa, luchando sin tregua ni descanso para alcanzar la meta soñada de su vida.

 

Principia su carrera administrativa en la banca social en 1962, y en 1965 regresa a Sinaloa como gerente del Banco Nacional de Crédito Ejidal, primero con asiento en Los Mochis y después en la ciudad de Culiacán.

Dos veces electo diputado federal por Sinaloa, en 1970 y en 1985. En ambas no termina su gestión legislativa. En la primera es llamado colaborar como oficial mayor del Departamento del Distrito Federal, en 1971, y en la segunda, por haber sido nombrado subsecretario de la Secretaría de la Reforma Agraria.

 

El ingeniero Vega Alvarado ocupó diversos cargos partidistas y administrativos, entre otros, secretario general del PRI en el Distrito Federal, delegado de este mismo partido en los estados de San Luis Potosí, Yucatán y Jalisco; asimismo, fue director de Servicios Migratorios de la Secretaría de Gobernación y subdirector de Banca de Fomento en Banobras.

 

En diciembre de 1988, fue ratificado por el presidente Carlos Salinas de Gortari, como subsecretario de la Reforma Agraria.

 

De este último puesto emerge como candidato del PRI al gobierno de Sinaloa, en mayo de 1992, para el sexenio 1993-1998.

 

Su postulación fue bien recibida en los círculos políticos y sociales sinaloenses, principalmente entre la clase campesina a la que había tratado y servido durante mucho tiempo, y en la que encontró siempre apoyo y simpatía para sus pretensiones.

 

Otros aspirantes a la gubernatura como el ingeniero y senador Gustavo Guerrero Ramos, el ingeniero Lauro Díaz Castro, el licenciado Juan S. Millán y el contador público Ernesto Millán Escalante, todos de la vieja militancia priísta, se quedaron en el camino al no poder concretar sus anhelos políticos.

 

Vega Alvarado obtiene el voto de las mayorías sinaloenses en las elecciones de noviembre de 1992 y toma posesión del gobierno el 31 de diciembre del mismo año.

 

Renato Vega Alvarado viene al mundo el 19 de enero de 1937 en la ciudad de San Miguel Allende, Guanajuato, pero su niñez, juventud y parte de su madurez trascurren en Sinaloa, la tierra de sus ancestros, los Vega y los Alvarado, familias de antigua raigambre en Culiacán. Fueron sus padres el general Renato Vega Amador y doña Graciela Alvarado. En esta capital, contrae matrimonio con la señorita Juana María Carrillo, nativa de Culiacán, con la que procrea 4 hijos: Renato, Cecilia, Graciela y Alger.

 

Debe señalarse que su nacimiento fuera de Sinaloa fue meramente circunstancial y ocurrió cuando su progenitor se encontraba en la cuna de José Alfredo Jiménez, desempeñando una comisión del Ejército Mexicano.

 

Aquí, en Sinaloa, estudió la primaria, la secundaria y la preparatoria, y se graduó como ingeniero en Ciudad Juárez en la escuela de ingeniería de los “Hermanos Escobar”.

 

En Culiacán, mientras cursaba la prepa en la Universidad de Sinaloa, en sus ratos libres y para ayudarse en sus estudios o porque desde siempre le gustó el trabajo, vendió leche bronca a domicilio. Más tarde, durante varios meses en 1957, Renato fue avispado reportero de El Sol de Sinaloa cuando era dirigido por Manuel Ferreiro y Ferreiro. En la misma época el de la voz también hizo sus pininos en esta apasionante profesión.

 

Cuando Renato inicia su campaña como candidato al gobierno de Sinaloa, la oposición lo ataca furibundamente diciendo que no es sinaloense, que es un advenedizo y que por lo tanto no tiene ningún derecho a escalar la gubernatura.

 

No prosperó la malévola insidia orquestada por los “panaderos”, por que Renato, por crianza y por los dos troncos familiares, es más sinaloense que los que nacimos en esta paridora y maravillosa tierra.

 

La campaña electoral de Vega Alvarado fue exhaustiva y caló hondo en el sentimiento popular. Recorrió varias veces toda la entidad y celebró alianzas con todos los sectores para iniciar su administración con trabajo intenso desde el primer día de su mandato.

 

Su apabullante victoria electoral dejo muy atrás los esfuerzos del candidato panista Emilio Goicoechea.

 

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