Coronel Rodolfo Tostado Loaiza

Coronel Rodolfo Tostado Loaiza

(1941-1944)

 

El loaicismo fue el primer grupo político que prevaleció en Sinaloa de 1934 a 1944, año en que feneció al ser asesinado en Mazatlán su fundador e inspirador: Rodolfo T. Loaiza. Su gran fuerza hegemónica radicó en la que le dio el presidente Lázaro Cárdenas y en la reconocida habilidad de su creador.

 

Sin embargo, el coronel Loaiza sudó la gota gorda para llegar a ser electo gobernador constitucional de Sinaloa para el cuatrienio 1941-1944.

 

Las principales dificultades y escollos que encontró, no se debieron a su falta de sagacidad o pericia,  que las tenía de sobra para dar y prestar, sino a los sólidos y macizos contrincantes que se le enfrentaron en la justa electoral.

 

Tres tigres de la política sinaloense participaron en esa reñida contienda que hizo historia por contundencia, agresividad, efervescencia y sorprendentes resultados: Rodolfo T. Loaiza, Ramón F. Iturbe y Guillermo Liera Berrelleza.

 

Todos eran conocidos en Sinaloa y contaban con un amplio currículum de servicios eminentes prestados a la Revolución y a los gobiernos emanados de la misma, pero además tenían padrinos y agarraderas sumamente poderosos.

 

Loaiza fue candidato independiente, respaldado por el presidente Lázaro Cárdenas, su entrañable amigo y supremo jefe; y también contaba con toda la fuerza política del gobierno del coronel Alfredo Delgado.

 

El ingeniero Liera Berrelleza, por su parte, fue postulado por el Partido de la Revolución Mexicana con la aquiescencia del general Ávila Camacho, candidato en ese año de 1940 a la Presidencia de la Republica.

 

Y el general Iturbe, que quería repetir en la gubernatura, fincaba a sus aspiraciones en su prestigio y popularidad que años atrás había tenido –ya menguados por cierto- y en el respaldo del Partido Democrático del general Juan Andrew Almazán, el opositor de Avila Camacho.

 

Rodolfo Tostado Loaiza había nacido en San Javier, San Ignacio, el 27 de junio de 1893.

 

Al iniciar su carrera militar en 1913, en el sitio de Mazatlán, a las órdenes de Juan Carrasco, obtiene el grado de capitán 1º (En esta etapa contrajo nupcias con doña Julieta Gómez Llanos, con la procreo dos hijos: Alberto y Olga. Los tres viven actualmente en México, DF.). Bajo el mando militar de Guillermo Nelson asciende a mayor.

 

En Ciudad Victoria alcanza el grado de teniente coronel bajo las órdenes del licenciado Emilio Portes Gil, gobernador de Tamaulipas. Loaiza le salva la vida al desbaratar un complot orquestado para asesinarlo. En agradecimiento se lo lleva a la capital de la Republica y lo conserva a su lado, siendo secretario de Gobernación, y cuando después llega a ser presidente interino, lo designa subjefe y luego jefe del Estado Mayor Presidencial. Ahí le otorgan el grado de coronel.

 

Loaiza fue un habilísimo político; dos veces diputado federal, otras tantas senador de la Republica, representando a Sinaloa, y, desde luego, gobernador constitucional del Estado.

 

Fue un hombre de baja estatura, regordete, simpático, agradable, de tez blanca e incipiente calvicie. Le gustaban las fiestas y las mujeres a morir. “No dejaba una para comadre”.

 

Le “encantaba cantar” y dicen que no lo hacia mal. No era un Pedro Infante pero se defendía. Era mundano y alegre como una campanita de cristal.

 

Fue creada la Dirección de Fomento y Obras Públicas del Gobierno del Estado, iniciándose diversas obras en las ciudades sinaloenses.

 

En Culiacán se construyó la Casa Hogar, el Hospital del Niño, dos pabellones en el Hospital Civil, fue prolongado el Paseo Humaya (Malecón) y remodelado el bulevar Madero. Se pavimentaron las calles Ángel Flores al oriente y dejo empezados trabajos similares en las calles de Zaragoza, Carrasco, Morelos y Donato Guerra. En Mazatlán se inicio la pavimentación de calles luego de concluidas algunas obras de drenaje; se terminó el edificio oficial del Gobierno del Estado y las oficinas municipales; se inició la construcción del hospital del puerto y se proporcionó ayuda para la edificación del estadio de béisbol.

 

Se introdujo la luz eléctrica en Concordia; el agua potable en Escuinapa y Guasave, así como Mazatlán, Navolato, Topolobampo, La Cruz y El Roble.

 

Además de la Escuela de Aviación, el régimen loaicista concentró en la ciudad de México a italianos, nipones, alemanes radicados en Sinaloa, creando a la ves comités de defensa civil; todo ello, a consecuencia de la conflagración mundial.

 

En 1943, en su último informe, el coronel Loaiza dijo: “De dos cosas tengo una profunda convicción: de que conservo la confianza del pueblo para seguir guiando sus destinos, y de que para mantener esa confianza, los mejores títulos han sido los propósitos hasta hoy realizados y los que me propongo realizar hasta el termino de un mandato que el pueblo me ha conferido”.

 

Su proditorio asesinato truncó este último deseo.

 

El reloj de oro Elgin del coronel Rodolfo T. Loaiza se paró exactamente a las 2 de la mañana menos 10 minutos del 21 de febrero de 1944. A esa hora igualmente dejó de vivir. Marcaba el tiempo de su proditorio asesinato.

Elipse: Página de Inicio